¿Cuáles son las causas más frecuentes del absceso cerebral?

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A lo largo de la vida nos vemos obligados a combatir diferentes males, enfermedades víricas o infecciosas, entre muchas otras cuestiones. Precisamente las infecciones pueden desarrollarse en cualquier punto de nuestra anatomía, incluido el cerebro. El tipo de infección más frecuente en esta parte de nuestro organismo se conoce como absceso cerebral. La mayoría de los casos son graves y requieren de una intervención quirúrgica. Seguramente, en este caso buscaríamos el mejor neurocirujano de España para superar la operación y que sea un éxito.

El absceso cerebral se produce como consecuencia de la acumulación de pus dentro del cerebro. La generación de pus se debe a una infección y puede producirse a cualquier edad. Además, dicho absceso puede ser único o múltiple, si se manifiesta en diferentes puntos. En primer lugar, surge una inflamación del cerebro, lo que se conocer como cerebritis, pero al evolucionar la dolencia crea una cavidad con presencia de pus que tiende a crecer de forma progresiva.

Entre las principales causas para que se produzca un absceso cerebral, podemos destacar las siguientes:

  1. Una infección localizada en otro punto del cuerpo humano (pulmones, huesos, piel, etc.) puede extenderse a través de la sangre, alcanzando al cerebro y dando lugar a esta patología.
  2. Un traumatismo craneal severo, con heridas abiertas de profundidad también puede generar este problema.
  3. Pero, sin duda, la causa más frecuente es el alcance por continuidad de una infección localizada en la cabeza. Hablamos por ejemplo de una sinusitis no controlada, infecciones del oído o de la cavidad bucodental.

Los síntomas más comunes son los propios de una infección: fiebre, malestar, cansancio, etc. Al estar localizado en el cerebro y tratarse de una masa interna puede ocasionar otros problemas como dolores de cabeza, náuseas, dificultades para hablar o pérdida de movilidad en las extremidades. Sintomatología que puede durar hasta varias semanas.

En Instituto Clavel queremos destacar la importancia de un rápido diagnóstico para poder acabar con el absceso. La mejor forma de verlo es mediante un TAC craneal o una resonancia magnética. Siempre es recomendable ponerse en buenas manos, ya que esta lesión no se ve fácilmente y puede confundirse con otro tipo de patologías como el tumor cerebral.